LA CULTURA DE LA SATISFACCIÓN

 

BIBLIOGRAFÍA

"La cultura de la satisfacción" de John Kenneth Galbraith.

Prestado por la biblioteca J.A. Rey del corral del barrio San José.

 

RESUMEN

 

La cultura de la satisfacción en el pasado era la clase social afortunada económicamente y socialmente, era una minoría que dominaba y gobernaba. En la actualidad representan una mayoría de los que realmente votan; Incluye a las personas que dirigen las grandes empresas financieras e industriales y a los empleados subalternos que tengan un sueldo garantizado, además de abogados, médicos, ingenieros, científicos, contables, y otros como periodistas y profesores, llamados clase profesional. También se compone de familias con ingresos dobles y agricultores que hoy cuentan con gran apoyo gubernamental al igual que personas que reciben pagas estatales como los ancianos.

La primera característica de esta cultura es que todos ellos piensan que se merecen esa satisfacción por su esfuerzo, inteligencia y sus virtudes. La segunda característica es que prefieren actuar con beneficios a corto plazo ya que a largo plazo podrían ser disfrutados por otros y sin embargo pagar ellos, como es el caso de amenazas ecológicas a las que no prestan atención. La tercera característica de esta cultura es la satisfacción es su visión sumamente selectiva del papel del estado que es visto como una carga, con su eliminación también se eliminarían los impuestos. Algunos de los componentes de la satisfacción viven de pensiones del estado, por lo que ello, no se incluyen en esa critica, solo gastos para ayuda social, viviendas baratas, servicios médicos a los desvalidos, enseñanza publica y diversas necesidades de barrios pobres. La ultima característica es el la tolerancia que muestran a respecto a las grandes diferencias de ingresos ya que para ayudar a los pobres y a los de la clase media se deben reducir los impuestos de los ricos.

Los impuestos tienen un papel sorprendente en la cultura de la satisfacción. Los impuestos recaen sobre los satisfechos aunque los beneficios corresponden a otros y los afortunados se encuentran con que pagan con sus impuestos el coste publico de la subclase funcional, lo que puede provocar resistencia a ello. Pero la consecuencia de la reducción de impuestos sin la correspondiente reducción de gastos ha sido un enorme y continuo déficit presupuestario, con efectos a largo plazo del pago de intereses.

En la cultura de la satisfacción, la organización publica entre la gran burocracia privada, se considera eficiente y dinámica, mientras que la organización publica entre su burocracia publica, se considera mentalmente moribunda, gravemente incompetente y ofensivamente arrogante.

La cultura de la satisfacción con una aceptación pasiva de la comodidad a corto plazo es la fuerza que rige la organización moderna gran escala.

Para servir la satisfacción hay que tener tres exigencias básicas. Defender la limitación general a la intervención del estado en la economía, encontrar justificación social para la posesión y persecución ilimitadas de riqueza y justificar un sentimiento menor de responsabilidad publica hacia los pobres

Tenemos en este momento democracia, una democracia de los cómodos y satisfechos, los que no están a gusto y los insatisfechos de las zonas pobres rurales y urbanas y los que se identifican con su mala fortuna no tiene candidatos que representen sus necesidades y por tanto o no votan. La democracia de la satisfacción es la política del sosegado a corto plazo, del pensamiento político y económico acomodado y del poder militar autónomo y dominante. En la era de la satisfacción gran parte de la política exterior tiene un carácter pasivo y recreativo, siendo sus dos apoyos principales y sustanciales el poder económico y el poder militar.

Una amenaza a la satisfacción procedente de aquellos a los que se deja fuera del bienestar, esta es la subclase de los barrios pobres urbanos en los que ha sido ampliamente aislados. Ante la posibilidad de una rebelión de la subclase, el recurso por parte de los satisfechos de las grandes ciudades es contratar guardias personales o ir a zonas más seguras; en el caso de que sucediera una rebelión se atribuiría no a la situación social sino a la naturaleza inferior y criminal.

 

IDEA PRINCIPAL

 

En nada a tenido tanto éxito la cultura de la satisfacción como en acomodar la actitud aceptada hacia el estado. En algunos sectores como las fuerzas armadas o la provisión de armas de alta tecnología se aprueba la intervención del estado. En la dirección de la política exterior la provisión de fondos para las pensiones y el auxilio a las instituciones financieras en quiebra, se considera oportuna. Pero cuando se trata de regulaciones para prevenir las tendencias socialmente dañinas o autodestructivas del sistema o para socorrer a los pobres, la intervención del estado se considera profundamente impropia y contraproducente. Si esto sigue así, lo que hace falta para corregir la situación actual es convenir que la intervención del estado es igual de importante y necesaria cuando sirve a los satisfechos que cuando sirve a los excluidos. Las distinciones actuales sirven demasiado descaradamente a los objetivos de la huida a corto plazo.

Un elemento básico para una mayor seguridad al argo plazo aunque contraria a la cultura de la satisfacción es la economía mixta.

 

CONCEPTOS ECONÓMICOS

Capitalismo

Sistema económico en el que los individuos privados y las empresas de negocios llevan a cabo la producción y el intercambio de bienes y servicios mediante complejas transacciones en las que intervienen los precios y los mercados.  

Comunismo

Concepto o sistema de sociedad en el que los principales recursos y medios de producción pertenecen a la comunidad y no a los individuos. En teoría, estas sociedades permiten el reparto equitativo de todo el trabajo en función de la habilidad, y de todos los beneficios en función de las necesidades.

Macroeconomía

Rama de la economía especializada en el análisis de variables agregadas, como la producción nacional total, la renta, el desempleo, la balanza de pagos y la tasa de inflación.

Laisser faire

(Del francés, "dejad hacer")Política de no-intervención del gobierno en los asuntos monetarios individuales o industriales. La doctrina promulga el capitalismo egoísta, la competencia y las preferencias naturales de los consumidores como principales fuerzas que permiten alcanzar la prosperidad y la libertad. Es una doctrina que surgió a finales del siglo XVIII como la reacción liberal ante los impuestos al comercio y el control nacionalista de los gobiernos conocido como mercantilismo.

Burocracia

Estructura administrativa y de personal de una organización. El término se utiliza principalmente al referirse a la Administración pública. Se usa peyorativamente para denotar pérdida de tiempo, ineficacia y papeleo

Microeconomía

Parte de la economía que se encarga del estudio de los distintos sectores económicos: las empresas, los consumidores, etcétera.

Monetarismo

Teoría macroeconómica que se ocupa de analizar la oferta monetaria. Aunque el monetarismo se identifica con una determinada interpretación de la forma en que la oferta de dinero afecta a otras variables como los precios, la producción y el empleo, existen, de hecho, varias escuelas de pensamiento que podrían definirse como 'monetaristas'.

Inflación

La inflación es la continua y persistente subida del nivel general de precios y se mide mediante un índice del coste de diversos bienes y servicios. La inflación es un fenómeno que se produce cuando las presiones económicas actuales y la anticipación de los acontecimientos futuros hacen que la demanda de bienes y servicios sea superior a la oferta disponible de dichos bienes y servicios a los precios actuales, o cuando la oferta disponible está limitada por una escasa productividad o por restricciones del mercado.

Economía mixta

Sistema económico de mercado en el que participan tanto el sector privado como el sector público. En los últimos años muchos gobiernos están intentando reequilibrar la actividad de ambos sectores reduciendo el tamaño del sector público mediante la privatización de empresas controladas por el Estado (o al menos una parte de la misma).

 

OPINIÓN PERSONAL

La clase social de la satisfacción es abundante pero débil ya que sin su economía, pierden prestigio, autoridad y seguridad ante la subclase, de ahí, esa actitud tan dominante. Las características que aquí se mencionan son fácilmente observables en la sociedad y las consecuencias a peticiones de este grupo social, como la reducción de impuestos, también son nombradas por la historia lo que hace que esta cultura aparezca como egoísta y poco precavida.

 

Autora: Alba Moya Blasco